CUMPLIENDO PROMESAS

Este es un blog, que duraras todo un año, en el cual podras leer la biblia en solo UN AÑO!!!

lunes, 25 de enero de 2010

DÍA 25 DE ENERO

  • PRIMERA LECTURA; LUCAS, Capitulo 19, versiculos 1 al 27
19:1 Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad.



19:2 Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico,


19:3 procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura.


19:4 Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.


19:5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.


19:6 Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso.


19:7 Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.


19:8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.


19:9 Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.


19:10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.


19:11 Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.


19:12 Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver.


19:13 Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo.


19:14 Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.


19:15 Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.


19:16 Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas.


19:17 El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades.


19:18 Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas.


19:19 Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades.


19:20 Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo;


19:21 porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste.


19:22 Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;


19:23 ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses?


19:24 Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.


19:25 Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.


19:26 Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.


19:27 Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí.


  • SEGUNDA LECTURA: GENESIS, CAPITULOS 32 & 33
Capítulo 32




32:1 Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios.

32:2 Y dijo Jacob cuando los vio: Campamento de Dios es este; y llamó el nombre de aquel lugar Mahanaim.

32:3 Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano, a la tierra de Seir, campo de Edom.

32:4 Y les mandó diciendo: Así diréis a mi señor Esaú: Así dice tu siervo Jacob: Con Labán he morado, y me he detenido hasta ahora;

32:5 y tengo vacas, asnos, ovejas, y siervos y siervas; y envío a decirlo a mi señor, para hallar gracia en tus ojos.

32:6 Y los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: Vinimos a tu hermano Esaú, y él también viene a recibirte, y cuatrocientos hombres con él.

32:7 Entonces Jacob tuvo gran temor, y se angustió; y distribuyó el pueblo que tenía consigo, y las ovejas y las vacas y los camellos, en dos campamentos.

32:8 Y dijo: Si viene Esaú contra un campamento y lo ataca, el otro campamento escapará.

32:9 Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu parentela, y yo te haré bien;

32:10 menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos campamentos.

32:11 Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga acaso y me hiera la madre con los hijos.

32:12 Y tú has dicho: Yo te haré bien, y tu descendencia será como la arena del mar, que no se puede contar por la multitud.

32:13 Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino a la mano un presente para su hermano Esaú:

32:14 doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros,

32:15 treinta camellas paridas con sus crías, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos.

32:16 Y lo entregó a sus siervos, cada manada de por sí; y dijo a sus siervos: Pasad delante de mí, y poned espacio entre manada y manada.

32:17 Y mandó al primero, diciendo: Si Esaú mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo: ¿De quién eres? ¿y adónde vas? ¿y para quién es esto que llevas delante de ti?

32:18 entonces dirás: Es un presente de tu siervo Jacob, que envía a mi señor Esaú; y he aquí también él viene tras nosotros.

32:19 Mandó también al segundo, y al tercero, y a todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme a esto hablaréis a Esaú, cuando le hallareis.

32:20 Y diréis también: He aquí tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro; quizá le seré acepto.

32:21 Pasó, pues, el presente delante de él; y él durmió aquella noche en el campamento.

32:22 Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.

32:23 Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía.

32:24 Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba.

32:25 Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba.

32:26 Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices.

32:27 Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob.

32:28 Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.

32:29 Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.

32:30 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.

32:31 Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera.

32:32 Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en el encaje del muslo; porque tocó a Jacob este sitio de su muslo en el tendón que se contrajo.

Capitulo 33

33:1 Alzando Jacob sus ojos, miró, y he aquí venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él; entonces repartió él los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas.


33:2 Y puso las siervas y sus niños delante, luego a Lea y sus niños, y a Raquel y a José los últimos.

33:3 Y él pasó delante de ellos y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano.

33:4 Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron.

33:5 Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo.

33:6 Luego vinieron las siervas, ellas y sus niños, y se inclinaron.

33:7 Y vino Lea con sus niños, y se inclinaron; y después llegó José y Raquel, y también se inclinaron.

33:8 Y Esaú dijo: ¿Qué te propones con todos estos grupos que he encontrado? Y Jacob respondió: El hallar gracia en los ojos de mi señor.

33:9 Y dijo Esaú: Suficiente tengo yo, hermano mío; sea para ti lo que es tuyo.

33:10 Y dijo Jacob: No, yo te ruego; si he hallado ahora gracia en tus ojos, acepta mi presente, porque he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, pues que con tanto favor me has recibido.

33:11 Acepta, te ruego, mi presente que te he traído, porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. E insistió con él, y Esaú lo tomó.

33:12 Y Esaú dijo: Anda, vamos; y yo iré delante de ti.

33:13 Y Jacob le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas.

33:14 Pase ahora mi señor delante de su siervo, y yo me iré poco a poco al paso del ganado que va delante de mí y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor a Seir.

33:15 Y Esaú dijo: Dejaré ahora contigo de la gente que viene conmigo. Y Jacob dijo: ¿Para qué esto? Halle yo gracia en los ojos de mi señor.

33:16 Así volvió Esaú aquel día por su camino a Seir.

33:17 Y Jacob fue a Sucot, y edificó allí casa para sí, e hizo cabañas para su ganado; por tanto, llamó el nombre de aquel lugar Sucot.

33:18 Después Jacob llegó sano y salvo a la ciudad de Siquem, que está en la tierra de Canaán, cuando venía de Padan-aram; y acampó delante de la ciudad.

33:19 Y compró una parte del campo, donde plantó su tienda, de mano de los hijos de Hamor padre de Siquem, por cien monedas.

33:20 Y erigió allí un altar, y lo llamó El-Elohe-Israel.



  • TERCERA LECTURA: SALMO 25
25:1 A ti, oh Jehová, levantaré mi alma.


25:2 Dios mío, en ti confío;

No sea yo avergonzado,

No se alegren de mí mis enemigos.

25:3 Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido;

Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.

25:4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos;

Enséñame tus sendas.

25:5 Encamíname en tu verdad, y enséñame,

Porque tú eres el Dios de mi salvación;

En ti he esperado todo el día.

25:6 Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias,

Que son perpetuas.

25:7 De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes;

Conforme a tu misericordia acuérdate de mí,

Por tu bondad, oh Jehová.

25:8 Bueno y recto es Jehová;

Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.

25:9 Encaminará a los humildes por el juicio,

Y enseñará a los mansos su carrera.

25:10 Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad,

Para los que guardan su pacto y sus testimonios.

25:11 Por amor de tu nombre, oh Jehová,

Perdonarás también mi pecado, que es grande.

25:12 ¿Quién es el hombre que teme a Jehová?

El le enseñará el camino que ha de escoger.

25:13 Gozará él de bienestar,

Y su descendencia heredará la tierra.

25:14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,

Y a ellos hará conocer su pacto.

25:15 Mis ojos están siempre hacia Jehová,

Porque él sacará mis pies de la red.

25:16 Mírame, y ten misericordia de mí,

Porque estoy solo y afligido.

25:17 Las angustias de mi corazón se han aumentado;

Sácame de mis congojas.

25:18 Mira mi aflicción y mi trabajo,

Y perdona todos mis pecados.

25:19 Mira mis enemigos, cómo se han multiplicado,

Y con odio violento me aborrecen.

25:20 Guarda mi alma, y líbrame;

No sea yo avergonzado, porque en ti confié.

25:21 Integridad y rectitud me guarden,

Porque en ti he esperado.

25:22 Redime, oh Dios, a Israel

De todas sus angustias.